Juan Manuel Gil ha escrito la novela Majareta, recién publicada por la editorial Seix Barral (2026), y de la que quiero comenzar comentando que no es una novela tradicional, opta por un planteamiento de escritura diferente pero que la termina convirtiendo en una novela muy densa y difícil de seguir el ritmo, tanto de la lectura como de la historia. El autor tiene una trama que va desarrollando mientras habla con cuarenta y cuatro personajes y con el “Amigo necesario del autor”, que aparece nueve veces, es decir, en el libro hay un total de cincuenta y tres intervenciones. Plantea pequeños capítulos en los que un escritor del barrio, o un personaje que quiere ser escritor, indaga sobre la vida de Leo Almada, el conserje protagonista, llamado “Majareta”. El novelista relata la vida de ese loco, chiflado, que secuestra a unos niños en el colegio, se los lleva en autobús y los abandona en medio de una plaza. O eso parece. Rescatando palabras del propio autor a lo largo del libro, Juan Manuel Gil ha escrito un libro entre el disparate, el “despelote mental” y estrafalario (me quedo con la segunda acepción de la RAE sobre este adjetivo: extravagante en el modo de pensar o en las acciones). Relata la historia de este conserje que es despedido de un día para otro tras treinta años de trabajo. Como protesta urde una venganza, que el narrador va desengranando e hilvanando a lo largo de la historia que se descubre en las últimas páginas del libro, en la tercera parte, titulada “Una buena corazonada”. Aunque este libro se ha vendido como un libro de humor lo que hay en sus páginas es una gran tragedia familiar: un asesinato, un suicidio y una gran mentira (que cambian la vida de Leo, de su padre, de su madre y de su tío), que no esperamos, pero cuando lo acabamos no es tan original como parece. Sí me ha gustado el juego que propone ente el escritor y el lector, al que hace partícipe durante todo el libro, con un lenguaje cercano y de la calle. Muchas voces completan el perfil de Leo Almada, desde su personalidad, sus gustos, su vida…
Destaco los dos diálogos del libro, que sí me han parecido divertidos, el primero aparece en la página 93, “El matrimonio chino” y en la página 219 con “El careo entre el sacerdote y la sacristana”. Majareta es una versión de la venganza del Flautista de Hamelín reescrita, reinventada y adaptada en una historia imaginada en la España de los años 80.
*Artículo publicado en el número 2.868 del periódico Puerta de Madrid.
*Mónica López Bordón es periodista y teórica de la literatura. Escritora y poeta.
Poemarios publicados: Una mujer escribe este poema y Selva Lírica.